Tratamiento: ¿Es posible salir?

El siguiente artículo ofrece una visión acerca de cómo la alternativa psicoterapéutica constituye un tratamiento eficaz frente al problema de las crisis de pánico, sobre todo cuando se completan las 2 etapas necesarias a seguir para un paciente afectado por esta sintomatología.

Paso 1.

Para tratar el problema de las crisis de pánico, primero hay que atacar el síntoma  de la experiencia de pánico anticipatorio y/o recurrente. Este primer paso consiste en identificar la primera aparición de pánico, reconocer el lugar, fecha y hora  y también posibles variables causantes o estresoras. Es importante además reconocer la frecuencia y el periodo de tiempo con que ha ido apareciendo el síntoma luego de la crisis inicial para determinar gravedad y cronicidad, puesto que esto determinará los pasos a seguir y a su vez, es importante investigar el historial de este trastorno en la vida de esa persona.

Mientras más crónico el síntoma (mayor invasión del trastorno en la vida cotidiana) y mientras más desesperada esté la persona por una solución, se hace más difícil el explorar la causa y eliminar la sintomatología de raíz. En estos casos los pacientes pueden optar a técnicas básicas de relajación cada vez que aparezca o sientan que puede aparecer el pánico: respirar calmadamente y poner el foco de atención fuera, “llevar la mente a otro lugar” para dejar de mentalizarse en la desregulación corporal (corazón agitado, hormigueo en las manos, sensación de muerte). Todo esto para devolver una sensación de control sobre el propio cuerpo y perderle el miedo a la enfermedad (que justamente es el principal motor para la mantención del trastorno).

En estos casos, una vez moderado el miedo se puede empezar a explorar en el trastorno, facilitando la comprensión histórica emocional de quiebre que da la aparición del mismo. En el paso 2 se profundizará al respecto.

En casos en que la gravedad sea mayor y no sirvan las técnicas de relajación ni se pueda mantener una conversación de manera óptima con dicha persona se hace necesario recurrir a la farmacología.

Cuando se usen fármacos, la persona puede encontrar regulación luego de un mes aproximadamente, que es cuando los fármacos ya han comenzado a hacer efecto, recién ahí la persona se puede encontrar en condiciones de comenzar a comprenderse, puesto que ya no habría tanto desborde emocional.

Cuando la gravedad es menor, o el paciente tiene un historial largo de ese tipo de trastorno, y por lo tanto está más familiarizado con la sintomatología, se puede empezar la psicoterapia.

Dependerá de cada persona si quier seguir con el paso 2, ya que mucha gente busca eliminar el malestar, pero no les interesa profundizar en las causa del fenómeno, que puede ser una problemática vital importante.

 

Paso 2.

En la psicoterapia pos racionalista la clave es la comprensión histórica emocional de un hecho que desencadena un síntoma, y para esto es importante la pregunta acerca de porqué el pánico en este caso y porqué no otro tipo de afección.

El síntoma del pánico aparece como una respuesta altamente estresante y sobredimensionada del sistema nervioso central que reconoce pre reflexivamente la posibilidad de un daño o de la muerte, provocando un estado de shock y de miedo intenso que desencadena un funcionamiento anormal del mismo sistema.

Curiosamente el pánico puede ser provocado por un estímulo real amenzante a nuestro alrededor (sobrevivir a un accidente de tránsito) o de una experiencia interna, mental, que puede tener que ver con el miedo ante una situación imaginada, o una situación de quiebre vital (un rompimiento amoroso por ejemplo) y/o de la experiencia de no ser capaz de sobrellevar una emoción que nunca se había experimentado antes con tanta fuerza, lo que puede provocar un shock, debido a  la desregulación del sistema nervioso (en teoría podría darse un ataque de pánico ante una felicidad extrema).

Esta experiencia altamente estresante de pánico, en cualquiera de los casos señalados, puede provocar que aparezcan nuevos ataques que pueden variar en intensidad y cuyo contenido central refiere a la experiencia de miedo anticipatorio de otro ataque, es decir, algo así como miedo al miedo.

Es necesario por lo tanto que el terapeuta guíe a la persona en su experiencia, para que ella reconozca y comprenda que tipo de experiencia fue la que le ha provocado el pánico y en ese sentido pueda entender el cómo de la aparición de la crisis.

Guiar a la persona al a experiencia tiene que ver con ayudarla a que se vea en la situación desde el presente y en primera persona, en base a la comprensión del contexto físico, histórico y emocional de ese momento.

A continuación un caso para ejemplificar de mejor manera:

 

Juan tiene 40 años y ha vivido con su madre toda la vida. A juan un día miércoles le da un ataque de pánico en la salida de un supermercado y no sabe el por qué de un día para otro empezó a sentir tanto miedo constante. Juan hace años que es un tipo muy duro, que no siente miedo por nada. Ese día Juan había peleado muy fuerte con su madre y de pronto tiene la experiencia de que la va a perder, y que ha perdido ya a mucha gente a causa de su carácter y que se ha transformado en un tipo insensible que finalmente se quedara solo en la vida. Esta experiencia de verse solo y morir así, queda en su mente todo ese día y la vive como muy cierta cuando se encuentra en el supermercado con una pareja muy feliz de de su misma edad y con dos hijos. El sentir la soledad inminente y el verse reflejado ante esa familia feliz,como lo opuesto a ellos hace que Juan empiece a sentir un miedo muy muy grande, incomprensible e inexplicable, que no acaba, incluso cuando sale del supermercado. Juan no se reconoce en el miedo, puesto que no se lo había permitido sentir en años y de repente aparece cubriendolo todo. El no reconocerse, además de la experiencia de miedo a la soledad, hace que Juan entre en pánico, se acelere su corazón y sienta que le está dando un paro cardiaco. Juan consultará a un psicólogo sin saber qué es lo que le ocurrió,

 

Juan como muchos otros consultantes, desconocen que el ataque tenga una causa emocional, directamente relacionada con su propia vida, con su propia visión y encuentro consigo mismo. Es clave entonces ayudar a Juan a que comprenda que dicha pelea con su madre y el desencadenante de la experiencia de verse como el opuesto a un hombre capaz de construir una familia feliz, provoca en él un miedo que aparece hacia el futuro. El momento en el que Juan comprenda que tiene miedo a morir solo y que ya no hay necesidad de ser un tipo tan duro,probablemente podrá entender el por qué del pánico. Y así podrá comenzar un proceso para comprender el cómo la soledad es un tema en el presente para así ayudarlo a  abrir nuevas posibilidades y nuevas maneras de moverse y por lo tanto emocionarse en la vida que lo alejen de esa soledad.

Habiendo encontrado esto, Juan o la persona que sea, habrá solucionado un problema vital y de paso se olvidará del pánico como algo habitual en su vida diaria.

Quedarse solo con la farmacologia puede representar un riesgo, puesto que si bien se puede eliminar el malestar, la persona difícilmente será capaz de comprender que hay algo que resolver algo detrás, algo que revelar, y probablemente una vez que termine el tratamiento farmacológico el síntoma vuelva a aparecer.