Dos opciones para las crisis de pánico

Experimentar una crisis de pánico no necesariamente instala un trastorno de pánico. Pero cuando este último ocurre, comenzamos a pensar muchas formas de superar el problema. No obstante, según la opinión de los especialistas, hay sólo 2 estrategias que involucran a todas las demás: una externa y una interna.

  • Estrategia Externa: Se trata de buscar todas las maneras posibles de dejar de sentir los síntomas asociados a las crisis de pánico basándose en factores externos o que no dependen del propio paciente. Algunas de estos recursos implican: consumo de psicofármacos, ayuda de terceras personas, evitación de situaciones que faciliten la activación de una crisis, evitación de lugares no seguros, etc.
  • Estrategia Interna: Por lo general es una manera de sortear el problema que el paciente aprende a desarrollar en el curso de una psicoterapia. Se trata de aprender a manejar las sensaciones de profundo temor y aversión que genera la posibilidad de un ataque, por medio de la aceptación de las mismas y de otros recursos que entrega la terapia. El paciente poco a poco comienza a hacerse protagonista de lo que experimenta antes y después de la crisis (no durante, ya que muchas de esas sensaciones son involuntarias y no dependen de él), con lo que el fenómeno comienza a volverse más manejable y por ende menos angustiante.panico

Cabe señalar que estas 2 estrategias en un principio se pueden complementar, pero en una etapa de mayor evolución del paciente pueden comenzar a ser contradictorias. ¿Por qué? Según un artículo sobre crisis de pánico en Chile, cuando el paciente permanentemente acude a la “estrategia externa” para dejar de sentir sus síntomas, lo que está haciendo es 1) incrementando su sensación de incapacidad para manejar por sí mismo sus emociones de temor 2) está evitando experimentar sensaciones que muchas veces aparecen de forma espontánea e involuntaria, con lo cual su frustración y sensación de incapacidad también aumentan 3) se envuleve más en un círculo vicioso de miedo al miedo, en tanto sus efuerzos están más puestos en la evitación que en la aceptación.

Por último es importante decir que, si bien nosotros recomendamos seguir la alternativa “interna”, esta debe ser apoyada por un profesional que guíe el proceso hasta que el paciente reciba su alta terapéutica, o de lo contrario podría no entenderse cómo lograr un grado de éxito o de autonomía al respecto, incrementándose la inseguridad del individuo en sí mismo.